
Retiro parcial del personal cubano en Venezuela refleja cambio en alianza bajo presión de EE.UU.
Asesores de seguridad y médicos cubanos inician su retiro de Venezuela en respuesta a la presión de Estados Unidos, lo que marca un ajuste en la alianza estratégica que ha sostenido al chavismo durante más de una década.
El personal cubano destacado en funciones de seguridad, inteligencia y asesoría médica ha comenzado un retiro parcial de Venezuela, en un contexto de creciente presión por parte del gobierno de Estados Unidos para debilitar la histórica alianza bilateral entre La Habana y Caracas. Este movimiento representa un cambio significativo en una relación que durante más de diez años fue fundamental para la estabilidad del régimen chavista y el soporte económico de Cuba.
Contexto de la cooperación entre Cuba y Venezuela
La cooperación entre Cuba y Venezuela se fortaleció a finales de la década de 2000, cuando se formalizaron acuerdos de seguridad que permitieron la integración de agentes cubanos en las Fuerzas Armadas venezolanas y en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Esta unidad ha sido clave para neutralizar a la oposición interna y consolidar el control del gobierno chavista.
Durante este período, Venezuela suministró petróleo subsidiado a Cuba, mientras que la isla caribeña desplegó miles de médicos, entrenadores deportivos y asesores de seguridad en territorio venezolano. Este esquema de cooperación mutua fue un pilar para ambos gobiernos, vinculándolos en una relación estratégica que trascendió lo económico para abarcar también la seguridad y la política interna.
Impacto del operativo militar y pérdida de personal cubano
El 3 de enero de 2026, un operativo militar estadounidense culminó con la captura del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante el cual 32 cubanos que formaban parte del esquema de seguridad fallecieron. Esta acción evidenció la presencia activa y significativa del personal cubano en la protección del gobierno chavista.
Según fuentes vinculadas con la situación, parte del personal cubano que prestaba servicios en seguridad e inteligencia ha abandonado el país o está en proceso de hacerlo. La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha confiado su protección a guardaespaldas venezolanos, rompiendo con la práctica mantenida por Maduro y su predecesor Hugo Chávez, quienes dependían de fuerzas de élite cubanas.
Presión de Estados Unidos para disolver la alianza
Esta dinámica se produce en el marco de una ofensiva estadounidense orientada a romper los lazos de seguridad y cooperación entre Cuba y Venezuela. El presidente Donald Trump anunció en enero de 2026 su intención de finalizar estas relaciones, señalando que Cuba había dependido durante años del petróleo y apoyo financiero venezolano a cambio de servicios de seguridad para los líderes venezolanos.
Un funcionario estadounidense aseguró que Washington mantiene una relación positiva con los actuales líderes venezolanos y considera que los intereses de la presidenta interina Rodríguez están alineados con los objetivos de Estados Unidos. Entre las medidas adoptadas se encuentra la restricción al envío de petróleo venezolano a Cuba desde mediados de diciembre, lo que ha agravado la crisis energética en la isla.
Esta política ha tenido un impacto considerable en Cuba, donde las limitaciones en el suministro de combustible han afectado el transporte y los servicios básicos, intensificando la vulnerabilidad económica y la presión interna sobre el gobierno cubano.
Reducción del personal cubano y presencia residual
Aunque algunos médicos y asesores cubanos han regresado a la isla, diversas fuentes confirman que todavía existe presencia cubana en sectores estratégicos dentro de Venezuela. Funcionarios estadounidenses indican que, si bien la cantidad de agentes ha disminuido, es probable que algunos especialistas en inteligencia permanezcan activos mientras evolucionan las condiciones políticas.
Además, se ha reportado que profesores cubanos continúan impartiendo clases en instituciones como la Universidad Estatal de la Policía y las Fuerzas de Seguridad venezolanas, evidenciando que la relación bilateral no se ha roto del todo, sino que está experimentando un reajuste.
Reacciones y perspectivas desde Caracas y Washington
Expertos en la región señalan que la presidenta interina Delcy Rodríguez está manejando con cautela la reducción del personal cubano, buscando mantener a la isla a distancia para consolidar su control interno sin romper completamente la relación bilateral. Este enfoque estratégico refleja la complejidad política y el delicado equilibrio que debe mantener en un contexto de presión externa e inestabilidad interna.
Analistas militares indican que, aunque la protección cubana no logró evitar la caída de Maduro, fue instrumental para la supervivencia del chavismo durante años, especialmente en la prevención de golpes de Estado y la represión de la disidencia interna.
Situación actual y desafíos futuros
Ni los gobiernos de Cuba ni de Venezuela han emitido declaraciones oficiales recientes al respecto, aunque han reiterado públicamente que la relación entre ambos países continúa vigente. Sin embargo, el retiro parcial del personal cubano implica un reajuste significativo en una de las alianzas políticas más influyentes de América Latina en las últimas dos décadas.
El futuro de esta cooperación dependerá en gran medida de la evolución de las tensiones regionales, la estabilidad política en Caracas y la capacidad económica de Cuba para sostener su dependencia del petróleo venezolano. En un escenario marcado por las sanciones estadounidenses, la fragilidad económica cubana y la reconfiguración del poder en Venezuela, la relación bilateral enfrenta importantes desafíos que podrían redefinir su naturaleza en los próximos meses.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión