
Retraso en la transición a fase neutra de El Niño se extiende hasta abril de 2026
La transición de La Niña a la fase neutra del fenómeno ENSO se ha retrasado hasta abril de 2026, con una probabilidad del 60 %, lo que impacta las expectativas climáticas para El Salvador.
El más reciente informe del Centro de Predicciones Climáticas (CPC, por sus siglas en inglés),una dependencia de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA),indica un ajuste en el pronóstico de la transición del fenómeno climático conocido como El Niño Oscilación-Sur (ENSO) hacia su fase neutra. Según el reporte entregado en febrero de 2024, la transición que inicialmente se esperaba entre enero y marzo, ahora se extiende hasta abril con una probabilidad estimada del 60 %.
En la actualización anterior, publicada en enero, el CPC había previsto que la fase de La Niña, que domina las condiciones climáticas actuales, finalizaría entre enero y marzo con una probabilidad del 75 %. Sin embargo, el retraso anunciado en el informe más reciente refleja la persistencia de ciertos indicadores climáticos asociados a La Niña, lo que ha obligado a revisar los pronósticos.
Detalles del informe del CPC
El documento oficial del CPC explica que se espera una transición paulatina de La Niña a condiciones neutrales en el marco del ENSO entre febrero y abril de 2026, con un 60 % de probabilidad. Asimismo, señala que las condiciones neutrales probablemente se mantendrán durante el verano del hemisferio norte, correspondiente a los meses de junio a agosto, con una probabilidad del 56 %.
Este fenómeno climático tiene una influencia directa en los patrones meteorológicos globales y, en particular, en las condiciones atmosféricas y oceánicas que afectan a América Central y El Salvador.
Análisis local y factores que explican el retraso
El retraso en la transición hacia la fase neutra ha sido explicado por expertos en meteorología y ciencias agronómicas en El Salvador. El monitoreo reciente de los indicadores climáticos muestra que varias variables, como la presión atmosférica, la temperatura superficial del mar y el comportamiento de los vientos alisios, mantienen características asociadas a La Niña, lo que dificulta el cambio esperado.
Desde la Unidad Ambiental de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador (UES),especialistas han señalado que los índices utilizados para determinar las fases del ENSO han reflejado esta persistencia, por lo que la transición neutra se ha postergado.
Además, se ha destacado que el episodio actual de La Niña ha sido débil y de corta duración, lo que contribuye a la incertidumbre sobre el momento exacto en que se consolidará la fase neutral. De acuerdo con las proyecciones, si la transición se confirma, esta se observaría a partir de abril y podría mantenerse hasta agosto de 2026.
Implicaciones para el clima en El Salvador
La fase neutra del ENSO se caracteriza por la ausencia de anomalías importantes en la temperatura de la superficie oceánica y en los patrones atmosféricos que definen a El Niño o La Niña. Por ello, en este contexto, se espera que las condiciones climáticas en regiones como El Salvador se mantengan dentro de rangos normales.
Esto implica que los acumulados de lluvia estarán próximos a los promedios históricos, con posibles variaciones leves que pueden ser tanto superiores como inferiores a la media habitual. En términos prácticos, no se anticipan eventos extremos relacionados con sequías o lluvias intensas atribuibles al ENSO durante este período.
Este pronóstico es relevante para sectores como la agricultura, la gestión de recursos hídricos y la planificación de medidas de mitigación y adaptación ante fenómenos meteorológicos.
Contexto regional y perspectivas futuras
La prolongación de La Niña y el retraso en la transición a la fase neutra también reflejan la complejidad de los patrones climáticos actuales a nivel global, en un contexto donde el cambio climático influye en la intensidad y duración de fenómenos naturales.
Para El Salvador, un país con alta vulnerabilidad a eventos climáticos extremos, el monitoreo constante de estas variables es fundamental para anticipar posibles impactos en la agricultura, la seguridad alimentaria y la gestión del agua.
Las autoridades nacionales y los organismos encargados del manejo del clima deberán continuar observando las actualizaciones del CPC y otras entidades meteorológicas internacionales para ajustar sus planes y estrategias conforme evolucione la situación.
Conclusiones
La actualización del pronóstico climático internacional revela un cambio en la expectativa inicial sobre la fase del ENSO que influye en el clima mundial y regional. La transición a la fase neutra de El Niño, que se esperaba a inicios de 2024, se ha postergado hasta abril con un 60 % de probabilidad, debido a la persistencia de indicadores típicos de La Niña.
Para El Salvador, esto significa que el clima se mantendrá dentro de parámetros normales, sin expectativas de anomalías significativas en las precipitaciones. Este escenario permite una planificación climática más previsible, aunque no exenta de la necesidad de vigilancia continua ante posibles cambios inesperados.
En suma, la ciencia del clima continúa ajustando sus modelos en función de las observaciones, y el seguimiento de estos fenómenos es clave para la toma de decisiones en el país.
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