
Revelan detalles de la última comunicación entre Maduro y Trump antes de operativo en Venezuela
Una conversación entre Nicolás Maduro y Donald Trump semanas antes del operativo que llevó a la captura del exmandatario venezolano generó percepciones contrapuestas sobre una posible acción militar.
En un reciente reportaje que reconstruye los últimos días del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, se revelan detalles inéditos sobre la comunicación directa que sostuvo el entonces presidente venezolano con su homólogo estadounidense, Donald Trump, semanas antes del operativo militar que culminó con la captura de Maduro el pasado 3 de enero.
De acuerdo con fuentes oficiales de ambos países consultadas, la llamada telefónica tuvo lugar el 21 de noviembre de 2025 y duró menos de diez minutos. Durante el intercambio, que se desarrolló en un tono sorprendentemente cordial, Trump reconoció a Maduro como una figura con “una voz fuerte”, gesto que fue interpretado por el líder chavista como una señal de que Estados Unidos no tenía planes inmediatos de lanzar un ataque militar contra Venezuela.
En la conversación, Maduro, a través de un traductor, intentó bromear con Trump, sugiriendo que el mandatario estadounidense estaría más impresionado si lo viera en persona, recién duchado y vestido. Trump, por su parte, invitó a Maduro a un encuentro en Washington, propuesta que fue rechazada por el venezolano debido al temor de una posible trampa. Como alternativa, Maduro propuso una reunión en un lugar neutral, propuesta que no fue aceptada por el gobierno estadounidense.
Percepciones encontradas tras la llamada
El reporte indica que la interpretación de la llamada fue diametralmente opuesta en cada lado. Maduro consideró que el tono afable de Trump demostraba que no habría un ataque inminente y que aún existía espacio para negociar una salida que le permitiera conservar dignidad y seguridad. En contraste, la administración estadounidense percibió que Maduro no estaba dispuesto a tomar en serio el ultimátum de abandonar el poder.
Además, causaron molestia en Washington las apariciones públicas de Maduro en las que se le veía bailando, cantando y recitando consignas en inglés, lo cual fue interpretado como una señal de desprecio y falta de compromiso con la situación crítica que atravesaba Venezuela.
Últimas negociaciones y el ofrecimiento de exilio
En medio de un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, Maduro evaluó en diciembre la posibilidad de adelantar las elecciones previstas para 2026 y presentar un nuevo candidato chavista, con la intención de encontrar una salida política. Sin embargo, la Casa Blanca mantuvo su postura intransigente y exigió la entrega inmediata del poder.
La última oferta de Estados Unidos se produjo el 23 de diciembre a través de la mediación de Turquía. Se le comunicó a Maduro que no sería perseguido judicialmente ni se confiscaría su patrimonio si aceptaba exiliarse. No obstante, no se especificó Turquía como destino posible para el exilio, y la propuesta fue rechazada por el líder venezolano.
Preparativos del operativo y rol de Delcy Rodríguez
Tras el rechazo al ultimátum estadounidense, comenzaron los preparativos finales para la operación militar, inicialmente programada para realizarse a finales de diciembre pero pospuesta debido a condiciones climáticas adversas en Caracas.
En ese periodo, Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta de Venezuela, fue señalada por la administración Trump como una figura con la que podrían establecer un acercamiento. Sin embargo, no existen evidencias de que estuviera informada sobre el operativo militar planificado por el Pentágono.
El reportaje también destaca que Maduro había comenzado a desconfiar de Rodríguez, quien se mostraba más pragmática y había fortalecido su control sobre las finanzas públicas, además de fomentar la inversión extranjera en el país. El día del ataque, Rodríguez se encontraba de vacaciones en la isla venezolana de Margarita. Tras recibir advertencias de Estados Unidos sobre una posible escalada de hostilidades en caso de no cooperar, regresó a Caracas y asumió el rol de presidenta interina, respaldo que contó con el apoyo de Washington.
Contexto y repercusiones para Venezuela
Este episodio se enmarca en un contexto de alta tensión política y económica en Venezuela, donde la crisis institucional y la presión internacional han llevado a un cambio abrupto en el liderazgo del país. La captura de Maduro y el ascenso de Delcy Rodríguez como presidenta interina representan un punto de inflexión en la relación entre Venezuela y Estados Unidos, así como en la dinámica interna del país suramericano.
La información detallada sobre la llamada y las negociaciones previas al operativo militar aportan una nueva perspectiva sobre las decisiones y percepciones de ambas partes en un momento crucial, evidenciando tanto las estrategias diplomáticas como las desconfianzas que condicionaron los acontecimientos.
En El Salvador, donde la estabilidad política y la relación con potencias internacionales son temas de interés constante, el seguimiento a este tipo de procesos regionales contribuye a comprender mejor las complejidades políticas que afectan a América Latina en su conjunto.
En definitiva, la revelación de estas comunicaciones y negociaciones pone de manifiesto la complejidad de las relaciones internacionales en escenarios de crisis y la importancia de la comunicación y la percepción en la toma de decisiones de alto nivel.
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