
Sector cafetalero salvadoreño enfrenta retos para satisfacer alta demanda internacional
El café salvadoreño experimenta un aumento en demanda y precios, pero la producción limitada dificulta cumplir contratos y aprovechar oportunidades en nuevos mercados.
El sector cafetalero de El Salvador atraviesa un momento de alta demanda internacional y precios elevados, sin embargo, enfrenta importantes desafíos en cuanto a su capacidad productiva. La principal limitante para aprovechar plenamente las oportunidades del mercado sigue siendo la producción, según lo señalado por representantes del sector.
Ricardo Esmahan, presidente de la Asociación Salvadoreña de Beneficiadores y Exportadores de Café (ABECAFÉ),informó que recientemente sostuvieron reuniones con el Instituto Salvadoreño del Café (ISC) para explorar oportunidades en nuevos mercados, incluyendo países como Marruecos y Arabia Saudita. A pesar del interés generado, Esmahan recalcó la necesidad de aumentar la oferta, ya que existen contratos internacionales que no se han podido cumplir por insuficiencia de café.
Al cierre de marzo de 2026, el Instituto Salvadoreño del Café reportó una recolección acumulada de 898,363 quintales oro-uva, lo que representa un incremento del 7.9 % en comparación con el ciclo anterior. Este aumento es positivo, pero aún insuficiente para cubrir la creciente demanda global.
En este contexto, Esmahan destacó la colaboración entre productores, beneficiadores, exportadores y el ISC para encontrar mecanismos que permitan mejorar la cosecha y aprovechar los precios favorables del mercado. Durante la cosecha 2025-2026 se han observado precios de hasta 400 dólares por quintal, impulsados en gran medida por las afectaciones climáticas que han reducido la oferta a nivel mundial.
Incremento significativo en exportaciones y precios
Los datos del Banco Central de Reserva (BCR) revelan que en el primer trimestre de 2026 las exportaciones de café salvadoreño alcanzaron un valor de 79.5 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 61.1 % respecto a los 49.3 millones registrados en el mismo período del año anterior. En cuanto al volumen, se exportaron 247,500 quintales, lo que representa un aumento del 34 %.
Este crecimiento en volumen y valor ha sido acompañado por un incremento en el precio promedio, que llegó a 321.3 dólares por quintal durante el primer trimestre. Este contexto de precios altos refleja la demanda mundial y las condiciones climáticas que afectan la producción en distintas regiones, lo que favorece a productores salvadoreños en términos de rentabilidad.
Desafíos en producción y logística
Silvia Cuéllar, presidenta de la Corporación de Exportadores de El Salvador (COEXPORT),coincidió en que el café salvadoreño mantiene una demanda alta y sostenida en los mercados internacionales. Sin embargo, subrayó que el principal reto para el sector es incrementar la producción para poder aprovechar plenamente el interés global y aumentar los ingresos por exportaciones.
“El ingreso de divisas es importante, pero también es necesario ver el volumen. El café es apetecido a nivel mundial, lo que necesitamos realmente es crecer en la producción”, señaló Cuéllar. Este punto es crucial para mantener la competitividad del país en un mercado global donde la oferta es un factor determinante para cumplir con los contratos y explorar nuevos destinos.
Por otro lado, el conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz no han tenido un impacto directo en las exportaciones salvadoreñas, pero sí han generado un aumento en los costos logísticos, especialmente en fletes marítimos. Esta situación representa un desafío adicional que el sector debe gestionar para mantener la rentabilidad y competitividad en los mercados internacionales.
Perspectivas para el sector cafetalero salvadoreño
El panorama actual para el café salvadoreño es una mezcla de oportunidades y retos. Por un lado, la alta demanda y los precios elevados ofrecen una ventana para mejorar los ingresos de los productores y exportadores, lo que puede traducirse en beneficios para la economía nacional, dada la relevancia del café como producto de exportación tradicional en El Salvador.
No obstante, para capitalizar estas condiciones favorables, el sector debe abordar las limitaciones en la producción, que incluyen factores climáticos, tecnológicos y estructurales. La colaboración entre productores, entidades gubernamentales y asociaciones del sector será clave para implementar estrategias que incrementen la productividad y calidad del grano.
Además, la diversificación hacia nuevos mercados internacionales, como los mencionados Marruecos y Arabia Saudita, puede abrir nuevas oportunidades para aumentar las exportaciones y reducir la dependencia de mercados tradicionales. Sin embargo, esto exigirá una oferta estable y suficiente que actualmente representa un desafío para los beneficiadores y exportadores.
Finalmente, la gestión eficiente de los costos logísticos y la adaptación a las condiciones globales del comercio marítimo serán elementos indispensables para asegurar la competitividad del café salvadoreño en el escenario internacional.
En conclusión, el café salvadoreño presenta un panorama prometedor en términos de demanda y precios, pero enfrenta retos importantes en producción y logística que deben ser abordados para consolidar su crecimiento y aportes a la economía nacional.
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