
Siete policías asesinados en Guatemala tras motines y toma de rehenes en cárceles
Siete policías fueron asesinados en Guatemala en ataques vinculados a pandillas tras motines y toma de rehenes en cárceles. Gobierno retoma control y rechaza concesiones a criminales.
En Guatemala, siete agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) fueron asesinados en ataques atribuidos a pandillas criminales, en medio de una crisis carcelaria que ha escalado tras motines y toma de rehenes en varios centros penitenciarios del país. Las autoridades guatemaltecas responsabilizan a las organizaciones Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13),catalogadas como terroristas tanto en Guatemala como por Estados Unidos, y vinculadas a delitos como sicariato, extorsión y tráfico de drogas.
La escalada de violencia ocurrió luego de que el gobierno intensificara operativos para retomar el control de las prisiones, que habían sido tomadas por los miembros de las pandillas en protesta por el traslado de sus líderes a cárceles de máxima seguridad. El episodio más reciente se registró el domingo 18 de enero de 2026, cuando fuerzas de seguridad liberaron a nueve custodios retenidos en la prisión de máxima seguridad Renovación I, ubicada en Escuintla, a unos 75 kilómetros al sur de la capital guatemalteca.
Contexto de la crisis carcelaria y violencia contra la policía
Desde la mañana del sábado, al menos 46 personas —principalmente custodios del sistema penitenciario y un psiquiatra— fueron tomados como rehenes en tres prisiones diferentes. Los amotinados exigían el traslado de sus líderes a cárceles con menores medidas de seguridad, demanda que fue rechazada de manera contundente por el Gobierno.
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, expresó su profunda consternación por la muerte de los policías y afirmó que los ataques son una respuesta directa a las acciones estatales contra estas organizaciones criminales. Además, confirmó que, además de los siete agentes fallecidos, diez policías resultaron heridos y un presunto pandillero murió durante los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
“Estoy muy dolido por la muerte de siete agentes de la Policía Nacional Civil que han sido atacados cobardemente por estos terroristas, en respuesta a las acciones que el Estado de Guatemala está realizando en contra de ellos”, declaró el ministro en conferencia de prensa.
Rechazo a concesiones y postura del gobierno
Villeda fue enfático en señalar que no se otorgarán concesiones a los pandilleros ni se negociará la devolución de privilegios, manteniendo una postura firme ante la crisis. "No estoy dispuesto ni a pactar ni a retornarles sus privilegios, ni a conceder ningún tipo de consideración", afirmó.
El ministro confirmó que, aunque se mantienen conversaciones para la liberación de los rehenes restantes, el Estado no se someterá a las demandas de los delincuentes ni cederá a sus presiones.
Operativo para retomar el control de la prisión Renovación I
Durante la madrugada del domingo, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo que incluyó el uso de tanquetas y gases lacrimógenos para controlar la situación en la cárcel Renovación I. Según Villeda, en aproximadamente quince minutos se logró recuperar el control del penal y rescatar con vida a los nueve custodios retenidos.
El Ministerio de Gobernación difundió imágenes en redes sociales donde se observa a agentes trasladando esposado y con manchas de sangre al presunto líder de la pandilla Barrio 18, capturado durante el operativo.
“Fue un operativo que se desarrolló sin que hubieran bajas de ninguno de los dos lados y se logró rescatar con vida a los nueve rehenes”, detalló el ministro.
Persisten tomas en otros centros penitenciarios
A pesar del éxito en Renovación I, la crisis persiste en otras prisiones. Hasta el cierre de esta edición, 28 personas permanecían retenidas en la cárcel Fraijanes II y nueve en el centro Preventivo, ambos ubicados en el área metropolitana de Ciudad de Guatemala.
Las autoridades confirmaron que continúan las negociaciones para la liberación de los rehenes restantes, aunque mantienen una postura firme de no ceder ante las demandas de los amotinados.
Antecedentes y contexto de violencia pandillera en Guatemala
Desde mediados de 2025, las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha han protagonizado múltiples motines carcelarios en protesta por los traslados de sus cabecillas a prisiones de máxima seguridad. Estas acciones han generado una escalada en la violencia contra agentes penitenciarios y policiales, incluyendo la muerte de un custodio durante disturbios ocurridos el año pasado.
En octubre de 2025, un incidente significativo fue la fuga de 20 líderes de Barrio 18 de una prisión, lo que llevó a la destitución de la cúpula de seguridad en el país. Hasta la fecha, seis de los prófugos han sido recapturados y uno fue asesinado en circunstancias no esclarecidas.
Implicancias para la seguridad en Guatemala y la región
La violencia generada por estas pandillas representa un desafío crítico para la seguridad pública en Guatemala, afectando no solo la estabilidad interna sino también generando alertas en países vecinos y organismos internacionales. Las pandillas Barrio 18 y MS-13 mantienen redes de influencia y crimen organizado que trascienden fronteras, dificultando las acciones represivas y el control efectivo de los espacios penitenciarios.
El Gobierno de Guatemala ha mostrado una postura firme en su estrategia de combatir estas organizaciones, sin ceder a presiones ni concesiones, pero enfrenta un escenario complejo debido a la capacidad de estas pandillas para generar caos y violencia.
Repercusiones y seguimiento
La comunidad internacional ha expresado preocupación por la escalada de violencia y la situación en las cárceles guatemaltecas, que afecta la seguridad regional y la cooperación en materia de justicia y combate al crimen organizado.
En El Salvador, la crisis en Guatemala es observada con atención, dado que la región enfrenta desafíos similares en la lucha contra pandillas y el fortalecimiento del sistema penitenciario para garantizar la seguridad ciudadana.
El desarrollo de los hechos será seguido de cerca, especialmente en relación con la liberación de los rehenes restantes y las medidas que adopte el Estado guatemalteco para restaurar el orden en las prisiones y proteger a sus agentes de seguridad.
La situación pone de manifiesto la necesidad de estrategias integrales que contemplen la seguridad, la reinserción social y el fortalecimiento institucional para enfrentar el fenómeno pandillero que afecta a varios países de Centroamérica y América Latina.
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