Síndrome de aplastamiento tras ser rescatado de un terremoto, ¿qué es y por qué ocurre?

Síndrome de aplastamiento tras ser rescatado de un terremoto, ¿qué es y por qué ocurre?

Al menos 234 personas murieron en cuatro regiones de Colombia a causa del terremoto, de acuerdo con balances de distintas autoridades regionales. En Cali, por ejemplo, el Puesto de Mando Unificado (PMU), liderado por el alcalde Alejandro Éder, informó...

11 agosto 2026
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Al menos 234 personas murieron en cuatro regiones de Colombia a causa del terremoto, de acuerdo con balances de distintas autoridades regionales.

En Cali, por ejemplo, el Puesto de Mando Unificado (PMU), liderado por el alcalde Alejandro Éder, informó a primera hora de este martes de 95 personas fallecidas, 949 heridas, 239 reportadas como atrapadas y 86 rescatadas.

Además, las autoridades registran 45 estructuras con colapso total o parcial y otras 93 edificaciones con daños preliminares en esta zona.

En este contexto, las personas que permanecen bajo estructuras colapsadas pueden enfrentar no solo las lesiones provocadas directamente por el terremoto, sino también complicaciones derivadas de la presión prolongada sobre sus músculos.

Una revisión científica titulada Crush injury and crush syndrome: a comprehensive review, publicada en 2025 en EFORT Open Reviews, explica qué ocurre en el organismo cuando los tejidos permanecen sometidos a una fuerte compresión y cómo esta situación puede desencadenar el denominado síndrome de aplastamiento.

¿Qué es el síndrome de aplastamiento?

Una lesión por aplastamiento ocurre cuando los tejidos blandos de una parte del cuerpo sufren un traumatismo físico significativo debido a una fuerza externa.

Esto puede suceder, por ejemplo, cuando una persona permanece atrapada bajo escombros. La presión puede ocasionar daños extensos en músculos y nervios, interrumpir la circulación sanguínea y provocar la muerte del tejido.

Cuando las consecuencias de ese daño muscular comienzan a afectar otras partes del organismo se habla de síndrome de aplastamiento.

Permanecer atrapado bajo estructuras colapsadas puede provocar graves lesiones musculares y, en algunos casos, desencadenar el llamado síndrome de aplastamiento. Fotografía/ AFP

La revisión científica señala que esta condición aparece particularmente en eventos con numerosas víctimas, como terremotos, ciclones, huracanes, inundaciones y deslizamientos de tierra, así como en accidentes industriales, guerras y otros desastres.

Entre sus complicaciones se encuentran la rabdomiólisis, alteraciones de los electrolitos, lesión renal aguda, trastornos del ritmo cardíaco, coagulación intravascular diseminada y sepsis.

¿Por qué pueden dañarse los riñones?

Una de las complicaciones más graves de la rabdomiólisis es la lesión renal aguda. La publicación explica que la mioglobina liberada por los músculos dañados puede acumularse en los túbulos renales.

Esto contribuye a su obstrucción y al estrés oxidativo, deteriorando la función de los riñones. El problema puede agravarse por la pérdida de volumen de sangre circulante, debido a que parte del líquido se desplaza hacia los tejidos lesionados.

Una señal que puede aparecer ante una destrucción muscular severa es la orina de color similar al té, relacionada con la presencia de mioglobina en la orina y un posible riesgo de daño renal.

El potasio también puede afectar el corazón

Otro de los principales riesgos está relacionado con el potasio. Cuando las células musculares se destruyen liberan potasio hacia la circulación sanguínea.

Si sus niveles aumentan excesivamente se produce hiperpotasemia, una alteración capaz de provocar trastornos graves del ritmo cardíaco. En casos severos puede ocasionar un paro cardíaco.

Las labores de búsqueda y rescate continúan tras el terremoto que sacudió Colombia y provocó el colapso total o parcial de decenas de estructuras. Fotografía/ AFP

Daño en los músculos durante el atrapamiento

La presión prolongada puede reducir o interrumpir el flujo de sangre hacia los músculos. Sin suficiente circulación, las células reciben menos oxígeno y comienza un proceso de isquemia, hipoxia y daño muscular.

Cuando existe una isquemia completa pueden producirse cambios celulares rápidamente y desarrollarse necrosis irreversible del músculo entre las cuatro y seis horas.

Esto no significa que exista un límite de cuatro o seis horas para rescatar con vida a una persona. El dato se refiere específicamente al desarrollo del daño muscular bajo condiciones de isquemia completa.

A medida que las células musculares se deterioran, también pierden la capacidad de mantener adecuadamente su equilibrio interno y puede producirse edema, aumentando todavía más el daño de los tejidos.

Síndrome compartimental, otra posible complicación

El daño muscular también puede provocar una acumulación de líquido dentro de los espacios donde se encuentran los músculos.

Debido a que estos están rodeados por estructuras poco flexibles, como la fascia, el aumento de la presión puede reducir todavía más la circulación sanguínea. Esta condición se conoce como síndrome compartimental.

La falta de circulación genera entonces un círculo de daño: disminuye el flujo de sangre, aumenta la lesión de los tejidos, aparece más edema y vuelve a incrementarse la presión.

Sin una intervención oportuna, este proceso puede contribuir al desarrollo de shock, insuficiencia de órganos y otras complicaciones graves.

Fuente original: elsalvador.com

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