Tiroteo mortal en mezquita de San Diego: dos adolescentes responsables se suicidan tras ataque

Tiroteo mortal en mezquita de San Diego: dos adolescentes responsables se suicidan tras ataque

Dos adolescentes protagonizaron un tiroteo en la mezquita más grande de San Diego, California, dejando tres víctimas fatales antes de suicidarse. El guardia de seguridad evitó más muertes.

20 mayo 2026
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Un trágico tiroteo ocurrido en el Centro Islámico de San Diego, California, dejó un saldo de tres personas muertas, incluyendo a un guardia de seguridad que fue reconocido por su valentía al impedir una tragedia mayor. Las autoridades locales indicaron que los presuntos responsables fueron dos adolescentes que, tras perpetrar el ataque, se suicidaron.

Detalles del ataque y víctimas

El incidente sucedió en la mañana del lunes en la mayor mezquita de la ciudad. Entre las víctimas mortales se encuentran Mansour Kaziha y Nader Awad, fieles del centro, así como Amin Abdullah, el guardia de seguridad que trabajaba en el lugar. Según la policía de San Diego, Abdullah desempeñó un papel crucial durante el ataque, evitando que el daño fuera mucho más grave.

El jefe policial Scott Wahl destacó en conferencia de prensa que "sus acciones fueron heroicas" y que Abdullah "sin duda salvó vidas" durante el ataque. La comunidad local y miembros del Centro Islámico describieron a Abdullah como un hombre valiente y dedicado, padre de ocho hijos, que protegía a los presentes incluso en sus últimos momentos.

Contexto previo al tiroteo y búsqueda de los sospechosos

Dos horas antes del ataque, la policía había recibido una alerta proveniente de la madre de uno de los adolescentes implicados. La mujer informó que su hijo se había escapado junto a un amigo, posiblemente con tendencias suicidas, y que se habían llevado un vehículo y varias armas de fuego de su propiedad. Ambos jóvenes vestían ropa de camuflaje.

Sin embargo, las autoridades descartaron inicialmente que el comportamiento del joven coincidiera con indicios claros de tendencias suicidas, basándose en la información recopilada y una nota que contenía lenguaje cargado de odio, pero sin amenazas directas hacia la mezquita u otros objetivos.

La policía acudió a la escuela secundaria donde estudiaba uno de los sospechosos y a un centro comercial donde se había detectado el automóvil utilizado, pero no logró localizarlos antes del ataque.

Desarrollo del ataque y respuesta policial

Cuando aún se buscaba a los adolescentes, la policía recibió el reporte de un tiroteo en el Centro Islámico. Un testigo declaró haber escuchado aproximadamente 30 disparos, que parecían provenir de un arma semiautomática, con pausas entre ráfagas de disparos.

Los agentes llegaron al lugar entre cinco y diez minutos después del llamado de emergencia y encontraron a las tres víctimas mortales afuera del edificio. No hubo intercambio de disparos con la policía en el lugar, y no se detectó la presencia de atacantes dentro del centro islámico.

Mientras se realizaba una inspección para descartar víctimas adicionales, se reportó otro incidente a pocas calles de distancia: los sospechosos habrían disparado desde su vehículo contra un jardinero, quien resultó ileso. Al llegar, la policía encontró a los dos adolescentes muertos dentro del automóvil, aparentemente por heridas autoinfligidas.

Perfil de las víctimas y reacción comunitaria

Además de Amin Abdullah, las otras dos víctimas fueron identificadas como Mansour Kaziha, quien colaboraba en el mantenimiento de las instalaciones y la tienda de conveniencia del centro, y Nader Awad, esposo de una maestra que trabaja en la escuela afiliada a la mezquita.

El Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas de San Diego (CAIR-SD) confirmó la identidad de las víctimas y expresó su solidaridad con la comunidad tras este hecho. Miembros de la comunidad y allegados han destacado la dedicación de Abdullah y las víctimas al bienestar del centro islámico.

En honor al guardia de seguridad, se ha impulsado un esfuerzo de recaudación de fondos que superó los 1.6 millones de dólares para apoyar a su familia.

Investigación en curso y contexto

Las autoridades aún no han divulgado públicamente los nombres de los atacantes. El jefe policial Scott Wahl señaló que se presume que el tiroteo se trató de un crimen motivado por odio, aunque quedan aspectos por esclarecer y se mantiene la investigación activa.

Este hecho ocurre en un contexto donde la comunidad musulmana en Estados Unidos, incluyendo ciudades como San Diego, ha enfrentado episodios de discriminación y ataques. La respuesta rápida de la policía y la valentía de personal como Amin Abdullah fueron determinantes para evitar una mayor tragedia.

Las autoridades locales continúan trabajando para ofrecer seguridad y apoyo a la comunidad islámica de la región, así como para entender a profundidad las motivaciones detrás del ataque y prevenir futuros incidentes.

Reflexiones finales

El tiroteo en el Centro Islámico de San Diego ha conmocionado a la ciudad y al país. La pérdida de vidas y el impacto en la comunidad resaltan la urgencia de fortalecer mecanismos de prevención de violencia y atención a jóvenes en riesgo. El reconocimiento al guardia de seguridad y la solidaridad demostrada por la ciudadanía reflejan la resiliencia frente a actos de violencia motivados por el odio.

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