
Veteranos de la Fuerza Armada y excombatientes exigen cumplimiento de pensiones en El Salvador
Veteranos de la Fuerza Armada y excombatientes de guerrilla se unieron en San Salvador para exigir el cumplimiento de promesas de aumento de pensiones y pago de indemnizaciones realizadas en 2018.
Un conjunto de veteranos salvadoreños, integrados por exsoldados de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) y excombatientes de la guerrilla, se congregaron en la plaza al Divino Salvador del Mundo, en San Salvador, para exigir el cumplimiento de compromisos gubernamentales relacionados con el aumento de sus pensiones y el pago de indemnizaciones pendientes desde hace siete años.
Las movilizaciones iniciaron desde tempranas horas del 30 de enero de 2026. Un grupo partió desde La Unión a las 3:00 a.m., mientras que otro salió a las 5:00 a.m. desde Jujutla, Ahuachapán. Ambos contingentes se sumaron a otros provenientes de diferentes puntos del país, como Cojutepeque, Nejapa, Apopa y Aguilares. A pesar de representar bandos que en el pasado estuvieron en conflicto, estos veteranos consolidaron sus demandas en una voz unificada, buscando que el actual presidente atienda sus reclamos.
Demandas y promesas incumplidas
Los veteranos exigen el cumplimiento de compromisos asumidos por el actual mandatario durante su campaña presidencial en 2018. Entre las principales peticiones destacan el incremento de una pensión que actualmente ronda los $100 a un monto de $300, así como el pago de una indemnización de $3,000 que les fue anunciada en aquel entonces. Durante una conferencia de prensa realizada en la plaza capitalina, los representantes leyeron un pronunciamiento en el que recordaron estas promesas y exigieron su cumplimiento.
“Hay compromisos que usted asumió al tomar la dirección del país. Entre estos, el aumento a una pensión de $300 y la indemnización de $3,000 que nos anunció en la ex Feria Internacional”, expresaron en el pronunciamiento.
Un reclamo transversal y urgente
Pedro Calderón Vanegas, representante de la Asociación de Reacción Inmediata de La Unión, manifestó la motivación que impulsa a los veteranos a persistir en sus demandas. Destacó el respaldo electoral que brindaron al actual gobierno y solicitó empatía para resolver su situación. “Vengo a reclamar algo que nos corresponde y para pedirle al señor presidente de la República que nos cumpla aunque sea un poco de lo que nos prometió, porque no es algo que nos estamos inventando. Le pedimos que se ponga la mano en el corazón, porque nosotros lo apoyamos en las elecciones”, señaló.
Por su parte, María Ángela Zamora, excombatiente de la guerrilla originaria de Suchitoto y residente en Apopa, enfatizó que las promesas hechas deben traducirse en acciones concretas, resaltando la unidad lograda entre veteranos de ambos bandos. “Acá estamos excombatientes tanto de la Fuerza Armada como de la guerrilla. Y estamos contentos porque estamos reunidos todos, pero necesitamos también soluciones”, indicó.
Promesas adicionales y obstáculos actuales
Además del aumento de pensiones y el pago de indemnizaciones, los veteranos recuerdan que se les ofreció acceso a tierras para proyectos agrícolas, la creación de una secretaría ejecutiva para atender sus casos y un hospital especializado para su atención médica. Sin embargo, denuncian que estos compromisos no han sido materializados.
El proceso de registro para acceder a los beneficios también ha generado preocupación entre los veteranos. Señalan que los censos no se han abierto de forma transparente ni completa, y que las solicitudes de audiencia con autoridades competentes han sido reiteradamente ignoradas. Víctor Rodríguez, otro participante, subrayó la necesidad de una apertura real y efectiva en el registro de beneficiarios. “Necesitamos que exista una apertura de registro real, porque nunca ha sido abierto. Debemos unirnos porque a los veteranos nos está afectando la edad y el tiempo. Este gobierno se comprometió a ayudarnos y no lo hizo”, afirmó.
Contexto social y económico
La situación actual de estos veteranos se agrava debido a su avanzada edad y a las condiciones económicas del país. Muchos de los beneficiarios de las pensiones subsisten con montos que rondan los $100, insuficientes para cubrir el alto costo de la canasta básica y otros gastos esenciales. Para complementar sus ingresos, algunos realizan trabajos adicionales o desempeñan oficios informales, aunque reconocen que estas fuentes también se han visto afectadas por la inflación y el aumento en el costo de la vida.
Asimismo, algunos veteranos expresan temor a posibles represalias dentro del marco del régimen de excepción vigente, lo cual limita la participación de un número mayor en las actividades de protesta y diálogo, situación que reduce la visibilidad y fuerza de sus reclamos.
Unidad y futuro
La convergencia de veteranos de diferentes orígenes en esta demanda común refleja un esfuerzo por superar las divisiones históricas en pos de una causa compartida. Este acto de unidad representa un llamado directo al gobierno para que cumpla con las obligaciones contraídas y atienda de manera eficiente y respetuosa los derechos de quienes participaron en el pasado conflicto armado y en la defensa nacional.
El compromiso de estas personas, que han dedicado gran parte de su vida al servicio del país y que ahora enfrentan desafíos sociales y económicos, pone en evidencia la importancia de políticas públicas claras, transparentes y efectivas que garanticen su bienestar y reconocimiento.
En este contexto, la atención gubernamental a estas demandas se convierte en un indicador fundamental del respeto a los derechos humanos y sociales en El Salvador, y su respuesta tendrá implicaciones en la estabilidad social y en la percepción pública sobre la gestión estatal.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión