Vórtice polar extremo en EE. UU.: causas y proyecciones de la ola invernal histórica

Vórtice polar extremo en EE. UU.: causas y proyecciones de la ola invernal histórica

Un vórtice polar ampliado provocará temperaturas extremas de hasta -34 °C y fuertes nevadas en gran parte de Estados Unidos, afectando a millones y con impactos prolongados debido al cambio climático.

21 enero 2026
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Estados Unidos se prepara para enfrentar una ola invernal histórica que pondrá a prueba las infraestructuras y la resistencia de millones de personas en gran parte del país. Las bajas temperaturas podrían alcanzar registros de hasta -34 grados Celsius en algunas regiones del norte y medio oeste, acompañadas por intensas nevadas y formaciones de hielo que amenazan con interrumpir el suministro eléctrico y las actividades cotidianas.

Origen y dinámica del fenómeno

El fenómeno tiene su origen en una combinación poco habitual entre las cálidas aguas del Ártico y las frías tierras continentales del norte de América. Esta interacción ha provocado la expansión y estiramiento del vórtice polar, una masa de aire gélido que normalmente permanece confinada en el norte de Canadá y Alaska.

Este estiramiento atmosférico se debe a una onda en la atmósfera superior que conecta áreas del Ártico con poca cobertura de hielo marino y regiones con nevadas intensas, como Siberia. Esta dinámica genera un patrón irregular que permite que el aire polar frío se desplace hacia latitudes más bajas, alcanzando gran parte de los Estados Unidos.

Relación con el cambio climático y el Ártico

Los expertos señalan que el calentamiento acelerado del Ártico, evidenciado por niveles récord bajos de hielo marino en los mares de Barents y Kara, juega un papel decisivo en la configuración de este vórtice polar ampliado. La reducción del hielo marino modifica los patrones atmosféricos, favoreciendo la formación de ondas que transportan el frío extremo hacia el sur.

El Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo confirma que el hielo marino ártico se encuentra en uno de sus niveles más bajos para esta época del año, lo que ha contribuido a la inestabilidad climática observada en el hemisferio norte durante las últimas temporadas.

Impacto previsto en Estados Unidos

Según el Servicio Meteorológico Nacional, aproximadamente 230 millones de personas en dos tercios del este del país enfrentarán temperaturas inferiores a -7 grados Celsius (20 grados Fahrenheit). Además, cerca de 150 millones podrían verse afectados por acumulaciones significativas de nieve y hielo.

La tormenta invernal que comenzará a manifestarse a partir del viernes se espera que cubra desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra, e incluso afecte regiones del sur de Estados Unidos. Esta extensión geográfica y la combinación de frío extremo y precipitación invernal hacen prever impactos comparables a los de un huracán importante.

Regiones más afectadas y temperaturas extremas

El núcleo del vórtice polar se situará sobre Duluth, Minnesota, para la mañana del viernes, trayendo consigo un frío intenso y prolongado. Se pronostican temperaturas mínimas que podrían oscilar entre -32 y -34 grados Celsius (-25 a -30 grados Fahrenheit) en el norte y medio oeste, mientras que la temperatura promedio para los 48 estados contiguos rondará entre -11 y -12 grados Celsius (11 a 12 grados Fahrenheit) durante el fin de semana y los primeros días de la próxima semana.

Se prevé que algunos Grandes Lagos, específicamente Erie y Ontario, se congelen parcialmente, lo que podría reducir la actividad de la nieve con efecto lago típica de la región.

Consecuencias y recomendaciones

La combinación de frío extremo, nieve y hielo plantea riesgos significativos para la infraestructura, especialmente para las líneas eléctricas, que ya enfrentan amenazas por el peso del hielo acumulado. Además, la persistencia de estas condiciones invernales durante semanas implica que la nieve y el hielo tardarán en derretirse, prolongando las dificultades para el transporte y la vida diaria.

Las autoridades estadounidenses han emitido advertencias para que la población se prepare adecuadamente, recomendando limitar las salidas, asegurar el suministro de alimentos y calefacción, y tomar precauciones para evitar accidentes relacionados con el frío extremo y las superficies resbaladizas.

Contexto climático y perspectivas

Este evento es un recordatorio de la compleja interacción entre el calentamiento global y los fenómenos meteorológicos extremos. El Ártico, que tradicionalmente funcionaba como un reservorio frío estable, está experimentando cambios acelerados que alteran patrones atmosféricos a gran escala.

Los científicos advierten que estas condiciones podrían repetirse o incluso intensificarse en los próximos años si no se logra mitigar el cambio climático a nivel global. Para El Salvador y otras naciones, este tipo de eventos internacionales subraya la importancia de fortalecer la cooperación y preparación ante emergencias climáticas, aun cuando el impacto directo sea limitado.

En resumen, la ola invernal que afectará a Estados Unidos en los próximos días es producto de factores climáticos complejos, entre ellos el calentamiento del Ártico y la reducción del hielo marino, que contribuyen a la expansión del vórtice polar. La magnitud del evento y su duración plantean retos importantes para la población y las autoridades, que deberán actuar con anticipación para mitigar sus efectos.

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